lunes, 19 de septiembre de 2011

MITO

Visto la camiseta de Dani Segundo mientras juego en mitad de la acera arropado por el estruendo continuado de coches. Mi pelota deshinchada pega sobre los ladrillos rojizos de una fachada. Golpeo cada vez con mayor energía en un intento por hacerme notar; pero soy un niño minúsculo. Gritos humanos, ladridos de perros y otros sonidos no artificiales, serpentean el ruido monocorde de esta sinfonía delirante. Estoy sólo y los vehículos se agolpan junto a mi conscientes de que dejar berrear al claxon no cuesta dinero. A tramos irregulares voces anónimas pugnan por abrirse paso, hacerse notar en semejante despropósito. Un Josemanuélameriendaaaaaaaaaa llega con éxito a mi oído procedente del patio interior del bloque de pisos.

Sí, lo han adivinado, me llamo José Manuel y esa voz de soprano que oyen es de mi mamá. Soy consciente de que no dejará de desgañitarse hasta que el pan con vetetúasaber no esté entre mis manos. Recojo con el empeine el balón y, a la vez que camino, lo voy golpeando alternativamente con uno y otro pie. Así, sin que ello suponga un mínimo esfuerzo, subo las escaleras de tres pisos y hago sonar el timbre de casa. Ciento veintiuno, ciento veintidós, ciento veintitrés… mi mente lleva la cuenta, podría estar así hasta mañana.

¿Saben lo que creo? Quizá se esté forjando un mito en mí. Pero también puede ser que esta ciudad, en una de sus rotaciones violentas, lance mi inocencia y mi habilidad contra las paredes frías de una multitud sin forma, una muchedumbre sin voz, una humanidad anónima e ingente, y mis ilusiones sean desmembradas merced al golpe que resultaría de ello.

Valla por Díos, pan con manteca otra vez.



4 comentarios:

Anónimo dijo...

Alfonso Macias
con tus palabras BRUTAL, con las mias DIVINO

Almanzurbillah dijo...

Alfonso... con las de la oportunidad: GRACIAS

Mia dijo...

Hace tiempo que no me paso por aqui, pero una vez más me doy cuenta que cada visita merece la pena. Hay muchas personas que no saben usar el talento que tienen. Tú si lo sabes, gracias a dios, y más que eso... tú lo disfrutas. Gracias, yo disfruto en leerlo.

Almanzurbillah dijo...

Mia... me encanta recibir tu visita, como sabes, y tener la oportunidad de retribuir esa fidelidad con mi gratitud más sincera... de tus palabras se desprende como que me conoces... es emocionante...