jueves, 2 de diciembre de 2010

Diario de Almanzurbillah

Miercoles 1 de diciembre de 2010

Las últimas nubes se han deshilachado. Distintos filamentos blancos, limpios, incorpóreos, se confunden con el intenso azul. Aún conserva la tierra toda la intensidad de la lluvia, la caricia del primer sol. Los charcos reflejan tímidamente la inmensidad del cielo, recogen trozos de su grandeza ahora apacible. Y fulguran. Brillan como una miríada de ojos luminosos en mitad de la tierra oscura. Huele a humedad, a hormigas. Por alguna razón sencilla, un impulso que no precisa explicación, resulta grato pasear. Caminar y contemplar la natural inmediatez de lo conocido, admirar el hecho de que todo ha sido purificado por la lluvia.

Viernes 3 de diciembre de 2010

Más allá del vaho del vidrio identifico el amarillo grato del sol. Suena música en la radio. Se trata de una canción de las de toda la vida, de esas de las que no sabemos nada pero que tarareamos sin remedio; su melodía pegadiza y conocida me eleva el ánimo. No sé lo que dice pero se intuye la felicidad de la mujer que está detrás de esas palabras. Tuerzo en la rotonda y tomo un camino que me aleja de mi destino inicial. No sé en qué instante he tomado esa decisión, ni siquiera si he sido yo, pero el vehículo me lleva lejos de ese lugar. Ahora la persona que decide la música en la radio ha puesto una canción de Bjork: Venus as a boy. Si pudiera, en este instante, la besaría. Mi ánimo explora cimas elevadas. La tarde me fascina, parece limpia. A ambos lados de una calzada de cantos rodados y albero una hierba frondosa y de un verdor intenso conforma los dos andenes naturales de esta vía nueva, inexplorada. Lentamente el vehiculo se desliza hacia la puesta de sol. Sonrío en la soledad del habitáculo, quizá soy un cowboy. Yo siento que ese es un destino posible, un lugar cálido. He llegado a comprender que el trayecto es, en sí mismo, mi destino.

7 comentarios:

Mia dijo...

Por casualidad he entrado en esta pagina. No será la ultima vez que entro. Dá gusto leer tus textos. Me encantan.

Almanzurbillah dijo...

Mia... gracias por tus palabras. Me gustaría saber si tú tienes página para poder visitarla...

MucipA dijo...

Mi destino ha sido el trayecto hasta tu blog. Gracias por ofecernos un trocito de ti con este fragmento de diario.
Los trayectos en coche escuchando música a veces son mágicos y, si la puesta de sol está a punto de llegar, todavía son más interesantes.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Es reconfortante comprobar como tu expresividad y alegría es directamente proporcional al momento que vives. Lo comparto y sonrío contigo...

Semariló

Almanzurbillah dijo...

Mucipa, Semarilo... la dicha y la dermis, la pena y la piel... Abrazos

Antonio Ruiz Bonilla. dijo...

Espero que la órbita de tu trayectoria siga atravesando el apocalipsis. Un saludo y que avances para siempre.

Almanzurbillah dijo...

Antonio Ruiz Bonilla... al avanzar pongo la vista atrás, observo mi propia destrucción... se sucede al mismo ritmo que mi génesis...

Un abrazo